Una investigación especial llevada a cabo por la Contraloría General de la República reveló diversas irregularidades críticas en la infraestructura, la mantención y el funcionamiento operativo de las Plantas de Tratamiento de Aguas Servidas (PTAS) ubicadas en La Colonia, San Enrique y Chorombo Bajo, las cuales se encuentran a cargo de la Municipalidad de María Pinto.
El documento, evidenció que los efluentes de estos recintos exceden de manera reiterada los límites máximos permitidos en cuanto a parámetros fisicoquímicos y microbiológicos al momento de ser descargados directamente hacia el Estero Puangue.
El órgano fiscalizador detalló que esta compleja situación afecta de forma directa a la comunidad local y al entorno ambiental. De acuerdo con un informe ambiental elaborado por la propia entidad edilicia e incorporado en la auditoría «existe una alta carga de microorganismos patógenos que están siendo emitidos por la planta de tratamiento La Colonia hacia el curso de agua superficial Estero Puangue, el que es utilizado aguas abajo por regantes y parceleros para el riego de productos agrícolas destinado al consumo humano y animal».
Asimismo, la investigación constató que la totalidad de las plantas operan en la actualidad sin contar con la respectiva resolución de autorización sanitaria otorgada por la Secretaría Regional Ministerial de Salud de la Región Metropolitana.
Acciones legales y administrativas en María Pinto
Ante estos antecedentes detectados durante el periodo fiscalizado, el organismo contralor instruyó un procedimiento disciplinario con el objetivo central de determinar las eventuales responsabilidades administrativas de los funcionarios involucrados en las irregularidades. Adicionalmente, se remitieron copias formales de los antecedentes al Ministerio Público y al Consejo de Defensa del Estado para que adopten las medidas legales pertinentes.
Por su parte, la municipalidad deberá implementar un programa de monitoreo externo y regularizar las instalaciones bajo estrictos plazos.
