El Dr. Oscar Vargas anunció el fin de su periodo como director del Hospital de Melipilla tras cumplir cinco años al frente de la institución sanitaria. La declaración oficial se produjo este viernes 31 de julio, marcando el cierre de un ciclo de gestión que abarcó el periodo de emergencia sanitaria por la pandemia y la posterior modernización del centro asistencial.
Durante su balance de gestión, el profesional destacó los hitos alcanzados por el equipo hospitalario en los últimos años. «Como lo dije, hoy día justo hoy día 31 de julio cumplo cinco años como director del hospital. La última meta que me había impuesto, ¿no es cierto?, después de la pandemia y después de lograr tres años consecutivos ser el mejor hospital de Chile, era el traslado del hospital«, señaló Vargas.
Respecto al proceso de cambio de infraestructura, la exautoridad detalló que el traslado del recinto hospitalario culminó formalmente a finales de junio. «Un traslado que duró uno o dos años, y que culminó, como bien tú sabes, ya el 24 de junio. Ya llevamos casi un mes. Un traslado bien, sin ninguna complicación, sin ningún evento adverso», explicó, valorando el desarrollo del procedimiento operativo.
Según Oscar Vargas «he cumplido un ciclo»
Al ser consultado sobre las motivaciones tras su salida y los cuestionamientos enfrentados durante el ejercicio de su cargo, Vargas atribuyó la decisión a una combinación de factores personales, familiares y al cumplimiento de objetivos. «Creo que he cumplido un ciclo, hay que darle paso a gente nueva que vendrá con nuevas energías, con nuevas ideas», afirmó.
Asimismo, hizo referencia a la influencia de su entorno familiar en la toma de esta determinación. «Hay temas personales, hay temas familiares… Mi madre me dijo: ‘Me sacrifiqué para tener un hijo médico y no un hijo director’. Ella era mi principal pulga en la oreja, que persistentemente me decía que diera un paso al lado», declaró.
Finalmente, el médico enfatizó la importancia de la alternancia en los cargos directivos y concluyó que el factor determinante fue la concreción de los proyectos trazados para la red asistencial local. «Cinco años es harto tiempo en un cargo. Nada es para siempre, ningún cargo es para siempre (…). Lo que más me motivó a tomar la decisión es haber cumplido la final de lo que yo me había impuesto, que era implementar el hospital y trasladar el hospital nuevo», cerró.
