La situación de Deportes Melipilla es crítica. Así lo confirmó Guillermo Sánchez Osorio, presidente de la Corporación, en una extensa entrevista donde detalló la «mochila» financiera que mantiene al club fuera de las canchas. El dirigente fue enfático en señalar que la institución se encuentra en un estado de vulnerabilidad extrema, calificándola como un paciente «en la UTI» (Unidad de Terapia Intensiva).
Sánchez desglosó las cifras que frenan cualquier proyecto deportivo inmediato: una deuda aproximada de 19 millones de pesos con la Asociación Nacional de Fútbol Amateur (ANFA) y cerca de 13 millones adicionales con la ANFP. A este complejo escenario se suma el factor tiempo; según explicó, el libro de pases y la ventana de inscripción de la ANFA cierran en octubre de este año, lo que obliga a la dirigencia a regularizar la situación jurídica y económica en un plazo récord si pretenden postular para la temporada 2027.
«Para postular tenemos que estar en cero», reconoció el directivo, quien también abordó la posibilidad de un cambio de imagen. Debido a que el nombre y el logo actual están asociados a las deudas vigentes, la nueva administración no descarta una refundación estética para atraer inversionistas. Por ahora, el foco está puesto en la validación de la directiva ante el Registro Civil y el IND, paso fundamental para iniciar la campaña de captación de socios y buscar el apoyo de la empresa privada que permita saldar los compromisos pendientes.
