La Dirección de Educación de la Corporación Municipal de Melipilla (CORMUMEL) dio inicio a un programa de simulacros de sismos en los 26 establecimientos educacionales que administra. La iniciativa, gestionada a través del departamento de Prevención de Riesgos con el apoyo de la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS), busca instruir a las comunidades educativas sobre cómo actuar de manera coordinada ante eventos sísmicos.
El proceso se estructuró mediante una calendarización estratégica: los ejercicios comenzaron en los colegios de la zona norte, continuaron en las instituciones de la zona sur y se extenderán durante la próxima semana. De acuerdo con la organización, este despliegue busca optimizar los protocolos internos, mejorar el reconocimiento de las rutas de evacuación y zonas seguras, además de fomentar una cultura de prevención entre estudiantes, docentes, asistentes de la educación y equipos directivos.
Respecto a la ejecución de los ejercicios, el experto en Prevención de Riesgos de la ACHS, Joaquín Pavés, indicó que la actividad permitió corroborar el cumplimiento efectivo del Plan Integral de Seguridad Escolar (PISE). “Hoy día participamos en un ejercicio de simulacro de alta intensidad en varios colegios, como el Patricio Larraín, Lidia Matte, Ramón Noguera, Liceo El Bollenar y el San José de la Villa”, señaló Pavés.
El especialista destacó el desempeño de los participantes, añadiendo: “Se desarrollaron los ejercicios de manera tranquila, con buenos tiempos y con alta participación de los alumnos y profesores. Fue una muy buena experiencia. Ahora vamos a generar un informe de evaluación de estos ejercicios, para que también podamos ir mejorando en base a las brechas que podamos ir encontrando”.
Este programa de prevención, además de los beneficios operativos, contribuye directamente a la capacidad de respuesta de cada establecimiento. Al finalizar el ciclo de simulacros, la Corporación Municipal de Melipilla contará con un informe técnico detallado que permitirá identificar áreas de mejora y ajustar los protocolos de seguridad necesarios para fortalecer la protección integral de sus comunidades escolares frente a eventuales emergencias sísmicas en la región.
